
Gracias al P.I.P.O. podemos organizar la escuela de un modo diferente
para adaptarnos a las circunstancias específicas de nuestra zona. Disponemos de
una jornada continua que nos permite
dejar la tarde libre al alumnado. El alumnado recibe todas sus clases por la
mañana y por las tardes puede compartir actividades (talleres) con sus
compañeros. Sin estos talleres, muchos de los niños y niñas que acuden a
nuestro centro no tendrían la oportunidad de pasar tiempo con otros niños, nos
referimos a pasar un tiempo más o menos lúdico para socializarse.
La jornada continua se hace larga y por ello hemos optado por poner en
marcha un segundo recreo. Ese recreo se llama “desayuno saludable”. Es un tiempo en el que comemos algo
ligero para aguantar mejor la mañana. Estos desayunos nos permiten, además,
trabajar otros hábitos interesantes en el aula. A pesar de que es un recreo,
ellos desayunan productos seleccionados por el centro (todos en las mismas
condiciones), ellos tienen unas rutinas de higiene, de recogida, de juego… y responsabilidades,
todo ello en el marco de la “igualdad de oportunidades”.
Respecto a los talleres,
hay que decir que posibilitan al alumnado la realización, fuera del horario
escolar, de trabajos relacionados o no con la actividad lectiva, adecuados a
sus propios intereses y necesidades. Impartidos por el profesorado del centro y
algunos monitores externos, este curso contamos con los siguientes talleres:
“Cocina”, “Cuentacuentos”, “Decora tu cole”, “Costura”, “Teatro”, Mental-actívate”, “Fisical-actívate”, “Polideportivas”, “Juegos de mesa” y “Cine
fórum”. Además, en el mismo horario, los alumnos pueden elegir ir al Programa
de Refuerzo (PROA) o a la biblioteca. Existen también dos talleres abiertos al
resto de la comunidad educativa, “Zumba” y “Pilates”.
Desde el centro valoramos de forma muy positiva el PIPO. Supone una
herramienta imprescindible para la educación integral que pretendemos ofrecer a
nuestros alumnos.
Mola
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